El que sabe corresponder a un favor recibido es un amigo que no tiene precio.
El que sabe no habla, el que habla no sabe.
El que sabe ser pobre lo sabe todo.
El que se casa por todo pasa.
El que se ocupa demasiado en hacer el bien no tiene tiempo de ser bueno.
El que se tiene por hombre, ande quiera hace pata ancha.
El que sufre tiene memoria.
El que te habla de los defectos de los demás, con los demás hablará de los tuyos.
El que tiene buen corazón nunca es estúpido.
El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él.
El que tiene imaginación sin instrucción tiene alas sin pies.
El que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo.
El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión.
El que tiene miedo de la pobreza no es digno de ser rico.
El que tiene narices, no manda a oler.
El que tiene suerte, encuentra en el yerno un hijo; el que no la tiene, pierde una hija.
El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.
El que tiene un porqué para vivir sabe soportar el cómo.
El que todo lo aplaza no dejará nada concluido ni perfecto.
El que todo lo juzga fácil encontrará la vida difícil.
El que vive enamorado delira, a menudo se lamenta, siempre suspira, y no habla sino de morir.
El querer lo es todo en la vida. Si queréis ser felices lo seréis. Es la voluntad la que transporta las montañas.
El recuerdo es un poco de eternidad.
El romper de una ola no puede explicar todo el mar.-
El sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.