Una idea fija siempre parece una gran idea, no por ser grande, sino porque llena todo un cerebro.
Una mujer y un vaso de vino curan todo mal, y el que no bebe y no besa, está peor que muerto.
Uno debe terminar antes de haber dicho todo. Algunos lo han dicho todo antes de empezar.
Y es que en este mundo traidor, no hay verdad ni mentira: todo es según el cristal con que se mira.
Y no hables más muchacha, corazón de tiza. Cuando todo duerma, te robaré un color.