Lo tuyo fue la intermitencia y la melancolía, lo mio fue aceptarlo todo por que te quería
Lo único que sabemos es lo que nos sorprende: que todo pasa, como si no hubiera pasado.
Los ciegos pueden al tacto comprobar lo amado, mi corazón es todo tacto para tu presencia.
Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.
Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.
Los viejos lo creen todo; los adultos todo lo sospechan; mientras que los jóvenes todo lo saben.
Me atreveré a todo lo que pueda hacer un hombre. Quien se atreva a más es insensato.