Creo que decir una cosa significa conservarle la virtud y despojarla del terror. Los campos son más verdes en el decirlos que en su verdor. Las flores, si se describen con frases que las definan en el aire de la imaginación, tendrán colores de una permanencia que la vida celular no permite.
Cuando se viaja en avión solamente existen dos clases de emociones: el aburrimiento y el terror.
El verdadero terror es levantarse una mañana y descubrir que tus compañeros de instituto están gobernando el país.