De mi formación cristiana he obtenido mis ideales y de Gandhi la técnica de la acción.
El auténtico creador desdeña la técnica entendida como un fin y no como un medio.
El mundo no ha cambiado por la política sino por la técnica.
En este mundo de información, de técnica, el pobre está marginado del circuito económico.
La técnica es el esfuerzo para ahorrar esfuerzo.
La única técnica que merece la pena dominar es la que uno mismo inventa.
Para hacer las cosas bien es necesario: primero, el amor, segundo, la técnica.
Por supuesto, habrá siempre los que miran solamente la técnica, que pidan el “cómo”, mientras que otros de una naturaleza más curiosa se preguntarán “porqué”. Personalmente, he preferido siempre la inspiración a la información.
Sí a la técnica, pero a la técnica dominada por el hombre.
Sin técnica un don no es más que una sucia manía.
Veamos si incluso de esto se puede sacar una lección de técnica.