Bendito sea el hombre que no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrárnoslo con sus palabras.
Debe uno ser pobre para conocer el lujo de dar.
El matrimonio debe ser una relación ya de simpatía o ya de conquista.
El mejor fuego no es el que se enciende rápidamente.
En mi comienzo está mi final.
En ningún momento he dudado que las mujeres son tontas. Al fin y al cabo el Todopoderoso las creó a imagen y semejanza de los hombres.
La crueldad, como cualquier otro vicio, no requiere ningún motivo para ser practicada, apenas oportunidad.
La mayor parte de los problemas del mundo se deben a la gente que quiere ser importante.
Los animales son buenos amigos, no hacen preguntas y tampoco critican.
Los hombres viven del olvido; las mujeres, de recuerdos.
Los humanos no pueden soportar mucha realidad.
Nadie está graduado en el arte de la vida mientras no haya sido tentado.
Nadie puede ser sensato con el estómago vacío.
No debemos dejar de explorar. Y al final de nuestras exploraciones llegaremos al lugar del que partimos, y lo conoceremos por primera vez.
No harán muy grandes cosas los vacilantes que dudan de la seguridad.
Nuestras acciones hablan sobre nosotros tanto como nosotros sobre ellas.
Si usted no tiene la fuerza para imponer sus propios términos a la vida, usted debe aceptar los términos que ella le ofrece.
¿Qué soledad es más solitaria que la desconfianza?