No basta saber, se debe también aplicar; no es suficiente querer, se debe tambien hacer.
No es suficiente que un hombre tenga el deseo de matar para que la muerte se transforme en un valor.
Parece, pues, que la felicidad es algo perfecto y suficiente, ya que es el fin de los actos.
Si no queréis trabajar, necesitáis trabajar para ganar suficiente dinero para no trabajar más.
Si tuviésemos suficiente voluntad casi siempre tendríamos medios suficientes.
Tenemos la suficiente religión para odiarnos unos a otros, pero no la bastante para amarnos.