La vida es un tránsito; el mundo es una sala de espectáculos; el hombre entra en ella, mira y sale.
La vida es una isla, las rocas son sus deseos,los árboles sus sueños y las flores su soledad.
La vida real del hombre es feliz, principalmente porque él siempre espera que pronto lo sea.
Las máquinas siendo por sí incapaces de lucha, han logrado que el hombre luche con ellas.
Las mejores cartas de amor de una mujer son siempre las escritas al hombre que está traicionando.
Llamar a las mujeres el sexo débil es una calumnia; es la injusticia del hombre hacia la mujer.
Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil.