Todos somos viajeros en el yermo de este mundo, y lo mejor que podemos encontrar en nuestro recorrido es un amigo honesto.
Tu puedes dar sin amar, pero no puedes amar sin dar.
Un amigo es una imágen que tienes de tí mismo.
Vale más vivir y morir de una vez, que no languidecer cada día en nuestra habitación bajo el pretexto de preservarnos.
Yo no viajo para ir a alguna parte, sino por ir. Por el hecho de viajar. El asunto es moverse.