Piezas somos de ajedrez y el loco mundo es la tabla, pero en la talega juntos peones y reyes andan.
Sería absurdo que nosotros, que somos finitos, tratásemos de determinar las cosas infinitas.
Si nosotros somos tan dados a juzgar a los demás, es debido a que temblamos por nosotros mismos.
Si somos arrastrados a Cristo, creemos sin querer; se usa entonces la violencia, no la libertad.
Sin educación, en balde es cansarse, nunca seremos más que lo que desgraciadamente somos.
Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños.