No existe la suerte. Sólo hay preparación adecuada o inadecuada para hacer frente a una estadística.
No existe la tragedia, sino lo inevitable. Todo tiene su razòn de ser: solo se necesita distinguir lo que es pasajero de lo que es definitivo. ¿què es lo pasajero? - lo inevitable ¿y lo definitivo? -las lecciones de lo inevitable.
No existe nada más tonto que inventar.
No existe un solo modelo de democracia, o de los derechos humanos, o de la expresión cultural para todo el mundo. Pero para todo el mundo, tiene que haber democracia, derechos humanos y una libre expresión cultural.
No existe una historia de la humanidad, sólo hay muchas historias de todo tipo de aspectos de la vida humana.
No falta razón, que esta fiesta bruta / sólo ha quedado en España, / y no hay nación que una cosa / tan bárbara e inhumana / si no es España consienta.
No hables al menos que puedas mejorar el silencio.
No hay cincuenta maneras de combatir, sólo hay una, vencer. Ni la revolución ni la guerra consisten en autocompadecerse.
No hay cínicos, no hay materialistas. Todo hombre es un idealista, sólo que sucede con demasiada frecuencia que tiene un ideal equivocado.
No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse.
No hay cura para el nacimiento ni la muerte, sólo disfrutar el interválo.
No hay educación si no hay verdad que transmitir, si todo es más o menos verdad, si cada cual tiene su verdad igualmente respetable y no se puede decidir racionalmente entre tanta diversidad.
No hay forma mas facil para engañar a un tonto que es diciendole que no lo es.
No hay gente ineducada. Todo el mundo lo está; sólo que mucha gente está mal educada.
No hay jóvenes y viejos; sólo jóvenes y enfermos.
No hay malas hierbas ni hombres malos; sólo hay malos cultivadores.
No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad olvida, pues no tiene oportunidad de ponerse a prueba.
No hay tonto más molesto que el ingenioso.
No he logrado nada solo. Millones de personas en todo el mundo ansiaban la paz. Por eso digo que no hay que minusvalorar el poder de la oración.
No he nacido para sólo un rincón, mi patria es todo el mundo.
No inviertas todo tu tiempo en un sólo esfuerzo, porque cada cosa requiere su tiempo.
No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar allí cuando suceda.
No me gusta que me confundan. En mi país hay grandes escritores y poetas. Yo, a veces, le arrimo el bochín a la poesía. Es sólo una arrimada. No me comparen. Pegar un grito en el cerro no es acercarse al sermón de la montaña.
No me niegues que a veces, al despertar, quisieras refugiarte nuevamente debajo de mis manos, quedarte quietecita, apenas respirando, convertida en la misma huella de la noche.
No menos que el saber me place el dudar.