Muchas veces la ley se somete a la utilidad.
Muchas veces la pasión nos ata la lengua.
Muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia.
Muchas veces las ofensas son incentivo del valor.
Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde.
Muchas veces las personas ven el lado positivo de lo que sienten que no pueden hacer, yo siempre veo el lado positivo de lo que sí puedo hacer.
Muchas veces lo imposible es lo no intentado.
Muchas veces lo que no se halla cuando se busca, sale al encuentro cuando no se busca.
Muchas veces lo que se calla hace más impresión que lo que se dice.
Muchas veces me pregunto qué hacíamos tú y yo antes de querernos.
Muchas veces nace la enfermedad del mismo remedio.
Muchas veces pienso que nosotros, los revolucionarios, somos como el sistema capitalista. Sacamos de los hombres y mujeres lo mejor que poseen, y después nos quedamos tan tranquilos viendo cómo terminan sus días en el abandono y la soledad.
Mucho amor germina en la casualidad; tened siempre dispuesto el anzuelo, y en el sitio que menos lo esperáis encontraréis pesca.
Mucho saber, menos ignorar es.
Música, solo música, callada música. Siempre música, esto es Dios.
Naces solo y mueres solo, y en el paréntesis la soledad es tan grande que necesitas compartir la vida para olvidarlo.
Nada posible es bello, sólo lo real es bello.
Nadie puede llegar a la cima armado sólo de talento. Dios da el talento; el trabajo transforma el talento en genio.
Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña.
Nadie te ha dado nada por nada si nadie te ha dado el corazón, porque sólo el corazón se da por nada.
Ni te imaginas cuanta gente te rodea cuando crees estar solo con la mujer a la que amas. Os acompañan muchos hombres de los que no sabes nada, sus amantes pasados, y muchos de los que ni siquiera ella sabe nada, sus amantes futuros.
Ningún favor produce una gratitud menos permanente que el don de la libertad, especialmente entre aquellos pueblos que están dispuestos a hacer mal uso de ella.
Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. Sólo podrás conocer la fuerza de un viento tratando de caminar contra él, no dejándote llevar.
Ningún hombre es feliz a menos que crea serlo.
Ningún hombre es tan tonto para desear la guerra y no la paz; pues en la paz, los hijos llevan a sus padres a la tumba, y en la guerra son los padres quienes llevan a sus hijos a la tumba.