Existe en todos nosotros un fondo de humanidad mucho menos variable de lo que se cree.
Existe un solo procedimiento para ser feliz merced al corazón, y es no tenerlo.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Hablar con mucha cortesía a veces conquista y otras empalaga.
Haríamos muchas más cosas si creyéramos que son muchas menos las imposibles.