No todo término merece el nombre de fin, sino tan sólo el que es óptimo.
No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad.
Nos hemos tomado en serio aquello con lo cual sólo nos estaba permitido bromear (y viceversa).
Nos separamos y ahora me quedo solo a la sombra del árbol.
Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección.
Nuestra lealtad es para las especies y el planeta. Nuestra obligación de sobrevivir no es sólo para nosotros mismos sino también para ese cosmos, antiguo y vasto, del cual derivamos.
Nuestro amor puede ser lo que tú quieras, hoy tan sólo es mi sueño..., nada más.
Nuestro tiempo es tan excitante que a las personas sólo puede chocarnos el aburrimiento.
Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos.
Nunca conserva firmes amistades quien sólo va atento a sus pretensiones.
Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.
Nunca digas nada de ti mismo que no quieres que se convierta en realidad.
Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos considerados pueda cambiar el mundo. Verdaderamente, eso es lo único que lo ha logrado.
Nunca encarcelaremos a la opinión, y reprimiéndola sólo la exacerbamos.
Nunca es igual saber la verdad por uno mismo que tener que escucharla por otro.
Nunca escribo mi nombre en los libros que compro hasta después de haberlos leído, porque sólo entonces puedo llamarlos míos.
Nunca me retiraré. Tendrán que quitarme la cámara para que deje de hacer películas. Moriré haciendo películas.
Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura.
Nunca se es más activo que cuando no se hace nada; nunca se está menos solo que cuando nadie le acompaña a uno.
Ocurre con la gente de mente pequeña lo mismo que con las botellas de cuello estrecho. Cuanto menos contiene, más ruido hacen al vaciarlas.
Oh amapolas, sólo soledad brota en mi cabello.
Ojalá que la espera no desgaste mis sueños.
Otras manos lo han intentado, sólo las tuyas me han encontrado. Ya no puedo esconder el querer sentirte al amanecer.
Otros corazones no han tenido miedo, sólo el tuyo es el que quiero. Haré todo para cuidar tu amor, quizás será una tontería, no tengo temor.
Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el universo comienza ayudarte, y te trae lo que necesitas.