No se deberían poner caras largas, aunque sólo fuera para no tener más superficie que afeitar.
No se puede cambiar el curso de la historia a base de cambiar los retratos colgados en la pared.
No se puede enseñar nada a un hombre; sólo se le puede ayudar a descubrirlo en su interior.
No soy dueño de mí mismo ni voy donde a mí me agrada, atado llevo el deseo al hilo de tu mirada.
No soy solo esta colección de actos cotidianos, soy esto que escribo también... por favor quiérame.
No te preocupes por ser mejor que tus contemporáneos o predecesores. Intenta ser mejor que tu mismo.
No teniendo ideas que cambiar, se cambian cartas y se procura sacarse mutuamente los cuartos.