Medita en la belleza de la vida. Mira las estrellas y mírate a tí mismo corriendo con ellas.
Nada me inspira más veneración y asombro que un anciano que sabe cambiar de opinión.
Nadie abandona el cargo de presidente con el mismo prestigio y respeto que le llevo ahí.
Nadie puede ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar.