-Las buenas cosas ocurren todos los días. Solo nos tenemos que dar cuenta de ellas.
A las personas les interesa nuestro destino exterior; el interior, sólo a nuestro amigo.
A perdonar sólo se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho.
A veces en la vida hay que saber luchar no sólo sin miedo, sino también sin esperanza.
Afortunado el hombre que se ríe de sí mismo, ya que nunca le faltará motivo de diversión.
Ahondaré en ti mismo y abrasará tu sangre el fuego de la mía rebelde y soñadora.