El mando de muchos no es bueno; basta un solo jefe.
El mártir espera la muerte; el fanático corre a buscarla.
El matrimonio es el sepulcro del amor; pero del amor loco, del amor sensual.
El matrimonio es un viaje con rumbo desconocido, en el que los integrantes deben compartir no sólo aquéllo que cada uno ignora del otro, sino también lo que desconocen de sí mismos.
El mayor desafío sobre el éxito es callarse sobre el mismo.
El mayor número de los males que sufre el hombre proviene del hombre mismo.
El medio de no cambiar es no pensar.
El medio para hacer cambiar de opinión es el afecto, no la ira.
El miedo ante la unión, ante el fluir hacia la otra parte. Entonces ya no estoy nunca más solo.
El miedo es solo la falta de conocimiento
El miedo es un sufrimiento que produce la espera de un mal.
El miedo sólo sirve para perderlo todo.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
El mismo paisaje Escucha el canto Y ve la muerte de la cigarra.
El mismo sol funde la cera y seca la arcilla.
El mismo sol no ve hasta que el cielo se aclara.
El mito global solo nos empuja a la era de la melancolia. El modelo de la codicia se balancea entre la ira y la codicia; mientras la aldea global es solo una esperanza ingenua.
El mundo es lo que creemos que es. Si podemos cambiar nuestros pensamientos, podemos cambiar el mundo.
El mundo está lleno de buenas máximas; sólo falta aplicarlas.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir "paz".
El nacimiento y la muerte no son dos estados distintos, sino dos aspectos del mismo estado.
El necio es esclavo de sí mismo.
El noble sólo busca la verdad y no se aferra con ciega obstinación a su criterio.
El norteamericano blanco relega al negro a la condición de limpiabotas y deduce de ello que sólo sirve para limpiar botas.
El ojo recibe de la belleza pintada el mismo placer que de la belleza real.