Del mismo modo que no sería un esclavo, tampoco sería un amo. Esto expresa mi idea de la democracia.
Después de la propia sangre, lo mejor que el hombre puede dar de si mismo es una lágrima.
Dios no escucha vuestras palabras, salvo cuando él mismo las profiere a través de vuestros labios.
Dólares son esos imprudentes billetes americanos que tienen diverso valor y el mismo tamaño.