Alguna vez en la vida volveré por esa senda, haciendo el mismo camino entre tu rancho y la acequia.
Aunque sólo existiera una verdad única, no se podrían pintar cien cuadros sobre el mismo tema.
Converso con el hombre que siempre va conmigo. Quién habla solo, espera hablar con Dios un día.
La amistad es como la música; dos cuerdas del mismo tono vibrarán ambas, aunque sólo se toque una.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.