No puedo cambiar la dirección del viento, pero puedo ajustar mis velas para llegar a mi destino.
No puedo creer que me condecoren. Yo creía que era necesario conducir tanques y ganar guerras.
No puedo tomar mi libertad como fin sino tomando igualmente por fin la de los otros.
No se trata de la meta. Se trata de crecer para convertirse en la persona que puede lograr esa meta.
No soy dueño de mí mismo ni voy donde a mí me agrada, atado llevo el deseo al hilo de tu mirada.