El aburrimiento no puede existir donde quiera que haya una reunión de buenos amigos.
El agua, como un tálamo amoroso, te ofrece sus cristales movedizos donde tiendes tu cuerpo luminoso.
El amor es invisible y entra y sale por donde quiere, sin que nadie le pida cuenta de sus hechos.
El objeto de la vida es más grande desde cerca y el de los deseos es más grande desde lejos.