Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, donde regresa siempre el fugitivo, pongamos que hablo de Madrid.
Allá va el niño, donde le tratan con cariño.
Allí donde Dios erige una iglesia, / el demonio siempre levanta una capilla; / y si vas a ver, encontrarás / que en la segunda hay más fieles.
Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.
Allí donde el silencio se rompió las musas danzaron.
Allí donde está el dolor, está también lo que lo salva.
Allí donde hay amor, hay vida; el odio conduce a la destrucción.
Allí donde la toques, la memoria duele.
Allí donde la vida levanta muros, la inteligencia abre una salida.
Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres.
Alto profundo es esto que nos une, esto que nos devora y que nos crea; ya se puede vivir teniendo el alma cogida por el alma del que esperas.
Amar no es más que el modo de crecer.
Anda, mi amor, yo voy también aunque me quede lejos y estaré allí con vos en el viento y la lluvia, en el calor del medio día, en las tapitas de dulce, en las chicharras y en los grillos, en el peligro, allí por donde andes, andaré yo, entre la tierra y tu sombra habrá una mujer acariciándote.
Ansiaban escaparse de su miseria, pero las estrellas quedaban demasiado lejos.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Aquí estoy, desnuda, sobre las sábanas solitarias de esta cama donde te deseo.
Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Cada día esconde una nueva revelación o un nuevo descubrimiento que puedo obtener.
Cada mañana ¿dónde va pensativa la primavera?.
Cada suicida sabe dónde le aprieta la incertidumbre
Cada uno sabe donde le aprieta el zapato
Cerca de la iglesia, lejos de dios.
Cerezos en flor y recuerdos de seres queridos. Todos tan lejos de aquí.
Ciertas personas, en el afán de querer construir un mundo donde ninguna amenaza externa pueda penetrar, aumentan exageradamente sus defensas contra el exterior y dejan su interior desguarnecido.