Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.
Vivimos sólo de nuestros pobres, bellos, y magníficos sentimientos, y cada sentimiento que lastimamos es una estrella que apagamos.
Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir, y no dormir sin soñar. Descansar, es empezar a morir.
Voy con las riendas tensas y refrenando el vuelo porque no es lo que importa llegar solo ni pronto, sino llegar con todos y a tiempo.
Y en esa fugaz felicidad ebria que solo el que más sufre experimenta.
Y juro por mi qué solo fui por un café, pero te vi.
Y mi cuerpo aun vestirá con tus caricias y mis ojos sin tus ojos son tan sólo esas lágrimas que empañan la sonrisa.
Y muchas veces uno sólo quiere saltar mediante el amor por encima de la envidia. Y muchas veces uno ataca, haciéndose un enemigo, para disimular que es atacable.
Y que un beso... uno solo puede más que el olvido si se juntan dos bocas en un beso prohibido
Y si no das más, tan solo encuentra lo que hay en tus manos, piensa que dar amor nunca es en vano. Sigue adelante sin mirar atrás.
Y sólo si se aparta de sí mismo saltará su propia sombra.
Y tuve muchos maestros de que aprender, solo conocían su ciencia y el deber, nadie se animo a decir una verdad siempre el miedo fue tonto.
Ya sólo chocaron tu cuerpo y el mío como dos pedernales. Al amanecer me sorprendí de que respiraras todavía.
Yo camino por el mundo. Soy pobre. No tengo nada. Sólo un corazón templado, y una pasión: la guitarra.
Yo deseo llevar a cabo la fraternidad o identidad no sólo con los seres llamados humanos, sino que quiero llevar a cabo la identidad con toda la vida.
Yo me salvo, sólo, si por mi intermedio se salvan otros.
Yo solo creería en un Dios que supiera bailar.
Yo sólo sé que no sé nada.
¡A quien no se salva por sí sólo, nadie lo puede salvar!.
¡El fin y el principio sólo son sueños...! Sin nacer, sin morir y sin cambiar, el espíritu siempre permanece...
¡espero que mis alumnos busquen!. Porque han llegado a saber que se busca sólo para buscar. Que el encontrar es, en efecto, la meta, pero que muy a menudo puede significar también el final de esa tensión fructífera. El alumno debe saber que en todo lo que vive está contenido su propio cambio, desarrollo y disolución. La vida y la muerte están ya en el mismo germen. Lo que hay entre ellas es el tiempo. Así, pues, nada esencial, sino sólo una medida que se llena necesariamente. Con este ejemplo aprenderá el alumno a conocer lo único que es eterno: el cambio, y lo que es temporal: la permanencia.
¡Por fin voy a vivir solo! y, enseguida, me pregunto con quien.
¡Qué pobre memoria es aquélla que sólo funciona hacia atrás!
¡Si sólo dios me diera una señal clara!... como depositar a mi nombre una enorme suma de dinero en un banco suizo.
¿A donde huir? Tu llenas el mundo. No puedo huir mas que en ti.