Un discípulo de quien jamás se pide nada que no pueda hacer, nunca hace todo lo que puede.
Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas, o no vale nada el hombre.
Un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.
Un libro es un regalo estupendo, porque muchas personas sólo leen para no tener que pensar.
Un sentimental es un hombre que ve un absurdo valor en todo, y no conoce el precio fijo de nada.