Y no hables más muchacha, corazón de tiza. Cuando todo duerma, te robaré un color.
Y que un beso... uno solo puede más que el olvido si se juntan dos bocas en un beso prohibido
Yo honro con el nombre de virtud a la costumbre de realizar acciones penosas y útiles a los demás.
Yo no me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero.