Si no tuviéramos defectos no sentiríamos tanto placer descubriendo los de los demás.
Si querés saber lo que dios piensa del dinero, solo mirá a la gente a la que se lo ha dado.
Si somos arrastrados a Cristo, creemos sin querer; se usa entonces la violencia, no la libertad.
Si todos los años extirparamos un solo vicio, pronto llegaríamos a ser hombres perfectos.