¡Fuego, la mañana hace fuego y nos golpea los corazones! Levantémoslos arriba, siempre arriba.
Cuando Dios te da un don, también te da un látigo, y el látigo es únicamente para autoflagelarse.
Las tristezas no se quedan para siempre cuando caminamos en dirección a lo que siempre deseamos.
Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad.
"No hay límites", sólo oportunidades de triunfar y de alcanzar lo que Dios nos coloque por delante.
-Las buenas cosas ocurren todos los días. Solo nos tenemos que dar cuenta de ellas.
A las personas les interesa nuestro destino exterior; el interior, sólo a nuestro amigo.