Aunque sólo existiera una verdad única, no se podrían pintar cien cuadros sobre el mismo tema.
Ay, Guatemala, cuando digo tu nombre retorno a la vida. Me levanto del llanto a buscar tu sonrisa.
Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.
Cada uno de nosotros está solo y, cuanto antes un hombre lo comprenda, mejor para él.
Cada vez que hago un poema, pienso que algo se arranca de mí, algo que ofrezco a los demás.