No se puede juzgar la vida de un hombre hasta que la muerte le ha puesto término.
Noble cosa es, aún para un anciano, el aprender.
Para quien tiene miedo, todo son ruidos.
Quien no haya sufrido lo que yo, que no me de consejos
Siempre se repite la misma historia: cada individuo no piensa más que en sí mismo.
Sin trabajo nada prospera.
Un Estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, termina por hundirse en el abismo.
Una mentira nunca vive para llegar a vieja.
Una palabra es suficiente para hacer o deshacer la fortuna de un hombre.
Una palabra nos libra de todo el peso y dolor de la vida. Esa palabra es amor.