Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
La educación científica de los jóvenes es al menos tan importante, quiza incluso más, que la propia investigación.
La máxima felicidad del matrimonio, cosa que los jóvenes ignoraran siempre, es la de envejecer juntos.
La muerte de Sócrates y la crucifixión de Cristo forman parte de los grandes rasgos de carácter de la humanidad.
La muerte para los jóvenes es naufragio y para los viejos es llegar a puerto.
La razón de que haya tan pocos matrimonios felices consiste en que las jóvenes casaderas consagran su tiempo a tejer redes en lugar de construir jaulas.
Los abogados, como el pan, son mejores cuando jóvenes y nuevos; y los médicos, como el vino, cuando viejos.
Los genios son peligrosos para los talentos jóvenes, pues no hacen más que reproducirlos creyendo reproducirse a sí mismo.
Los hombre jóvenes quieren ser fieles y no lo consiguen; los hombres viejos quieren ser infieles y no lo logran.
Los jóvenes de hoy no parecen tener respeto alguno por el pasado ni esperanza ninguna para lo porvenir .
Los jóvenes españoles no saben divertirse sin dinero y los adultos muestran una obsesión excesiva por él. Han hecho que la felicidad dependa exclusivamente del dinero.
Los jóvenes piensan que los viejos son tontos. Los viejos saben que los jóvenes lo son.
Los jóvenes sólo pueden entenderse entre ellos. Es muy difícil que una persona mayor escuche y comprenda a un joven.
Los matrimonios jóvenes no se imaginan lo que deben a la televisión. Antiguamente había que conversar con el cónyuge.
Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes.
Los viejos lo creen todo; los adultos todo lo sospechan; mientras que los jóvenes todo lo saben.
Los viejos van a la muerte. La muerte va a los jóvenes.
No es tarea fácil educar jóvenes, adiestrarlos, en cambio, es muy sencillo.
No hay jóvenes y viejos; sólo jóvenes y enfermos.
Oh, esos pobres pícaros que están en las grandes ciudades de la política mundial, hombres jóvenes, dotados, torturados por la ambición, que consideran su deber decir su palabra acerca de todos los sucesos -¡Y siempre sucede algo!.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Quien se alimenta de ideas jóvenes, vive siempre joven.
Se expone a daños quien se gobierna por el consejo de los jóvenes.
Si Sócrates levantara la cabeza y viera filósofos que se niegan a opinar del terrorismo, de la clonación... se volvería a morir.
Sólo el monte Fuji dejasteis por cubrir, jóvenes hierbas.