Los hombres de genio son fuerzas químicas etéreas que operan sobre la masa del intelecto neutra.
Los hombres suelen, si reciben un mal, escribirlo sobre el mármol; si un bien, en el polvo.
Los objetos de nuestro deseo pueden ser dolorosos. La gente adora detestar a quienes ama.
Los sabios tienen las mismas ventajas sobre los ignorantes que los vivos sobre los muertos.
Mi felicidad consiste en que se apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo.
Mientras más preguntamos sobre quienes somos, menos respuestas obtenemos de hacia donde vamos.