Que no se oiga ya que los ricos devoran a los pobres, y que la justicia es sólo para aquéllos.
Quien discute sobre si se puede matar a la propia madre no merece argumentos sino azotes.
Resulta más difícil conseguir una victoria sobre las pasíones que vencer enemigos ordinarios.
Si Dios me hubiera consultado sobre el sistema del universo, le habría dado unas cuantas ideas.
Si el sexo es un fenómeno tan natural, ¿cómo es que hay tantos libros sobre como hacerlo?
Si los ciudadanos practicasen entre sí la amistad, no tendrían necesidad de la justicia.