Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Nutre la mente como lo harías con tu cuerpo. La mente no puede sobrevivir con comida chatarra.
Oh, la vida es un ciclo glorioso; y el amor es algo que siempre triunfa, que nunca puede fracasar.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Para hacer ejercicio, pasee con alguien que le acompañe de buen grado, preferentemente un perro.
Para poder enseñar a todos los hombres a decir la verdad es preciso que aprendan a oirla.
Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento.