No hay mayor placer que el de encontrar un viejo amigo, salvo el de hacer uno nuevo.
No hay propiamente edad de la vejez; se es viejo cuando se comienza a actuar como viejo.
No me siento viejo porque tenga tantos años tras de mí, sino por los pocos que tengo por delante.
No puede conseguirse ningún progreso verdadero con el ideal de facilitar las cosas.
No puede herirnos la injuria sino cuando la recordamos; por ello la mayor venganza es el olvido.