La pena uno puede soportarla solo, mas para estar alegre se necesitan dos.
La perfección es terrible, ella no puede tener niños.
La persona que puede llevar el espíritu de la risa a una habitación es bendecida.
La persona sádica es tan dependiente de la sumisa como ésta de aquélla: ninguna de las dos puede vivir sin la otra. La diferencia sólo radica en que la persona sádica domina, explota, lastima y humilla, y la masoquista es dominada, explotada, lastimada y humillada.
La pluma puede llegar a ser más cruel que la espada.
La prosa -puede especularse- es discurso; la poesía elipsis. La prosa se habla en voz alta; la poesía se escucha a hurtadillas. La primera es presumiblemente articulada y social, un idioma compartido, la voz de la "comunicación"; la otra es privada, alusiva, inquietante, tímida, idiosincrásica como la delicada tela de una araña, una especie de hechizo insondable para las mentes comunes.
La puerta mejor cerrada es aquélla que puede dejarse abierta.
La razón puede advertirnos sobre lo que conviene evitar; sólo el corazón nos dice lo que es preciso hacer.
La religión mal entendida es una fiebre que puede terminar en delirio.
La religión no admite, no puede admitir, un hombre libre. Solamente acepta el homenaje de los postrados, y desprecia las ofrendas de los que se alzan erguidos.
La sensibilidad levanta una barrera que no puede salvar la inteligencia.
La sociedad no puede en justicia prohibir el ejercicio honrado de sus facultades a la mitad del género humano.
La soledad, si bien puede ser silenciosa como la luz, es, al igual que la luz, uno de los más poderosos agentes, pues la soledad es esencial al hombre. Todos los hombres vienen a este mundo solos y solos lo abandonan.
La solución puede alcanzarse por medio de la adoración de animales, del sacrificio humano o las conquistas militares, por la complacencia en la lujuria, el renunciamiento ascético, el trabajo obsesivo, la creación artística, el amor a Dios y el amor al Hombre.
La suerte no se puede almacenar.
La tarea que enfrentan los devotos de la no violencia es muy difícil, pero ninguna dificultad puede abatir a los hombres que tienen fe en su misión.
La televisión es un arma de doble filo, con la que incluso el espectador puede llegar a suicidarse.
La televisión puede darnos muchas cosas, salvo tiempo para pensar.
La teoria determina que puede observarse
La tierra es la cuna de la razón, pero no se puede vivir siempre en la cuna.
La tortuga puede hablar más del camino que la liebre.
La tragedia de la edad no es ser viejo, sino que se sea joven y la gente no lo vea.
La tragedia de la vejez no es que uno sea viejo, sino que uno es joven.
La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna.
La vanidad puede estar unida con un bien natural, pero la envidia supone siempre perversidad en el corazón.