A buey viejo pasto tierno.
A caballero nuevo, caballo viejo.
A carne de lobo diente de perro.
A la brisa, a la abeja, a la hermosa el rosal puede dedicar la rosa.
A las ovejas se las puede esquilar pero no despellejar.
A lo que no puede ser, paciencia.
A los hombres se les puede dividir en dos categorías: los que hablan para decir algo, y los que dicen algo por hablar.
A los silenciosos no se les puede quitar la palabra.
A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo.
A mi perro pimperl dele usted una porción de tabaco español, un buen pan y tres besitos.
A ningún hombre debe obligársele a hacer el trabajo que puede hacer una máquina.
A norte joven y a sur viejo, no les fíes el pellejo.
A otro perro con ese hueso.
A perro flaco todo son pulgas.
A perro que no conozcas, nunca le espantes las moscas.
A propósito del sueño, aventura siniestra de todas las noches, puede decirse que los hombres se duermen diariamente con una audacia que parecería incomprensible si no supiéramos que es el resultado de la ignorancia del peligro.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
A través de la paz interior se puede conseguir la paz mundial. Aquí la responsabilidad individual es bastante clara ya que la atmósfera de paz debe ser creada dentro de uno mismo, entonces se podrá crear en la familia y luego en la comunidad.
A veces tu alegría causa tu sonrisa, pero tambien hay veces en las que tu sonrisa puede causarte alegría.
Abandonar puede tener justificación; abandonarse, no la tiene jamás.
Absurdo sería pedir al cálculo lo que puede dar la abnegación.
Adoptando la actitud correcta se puede convertir un estrés negativo en uno positivo.
Al inteligente se le puede convencer; al tonto, persuadir.
Al pan se arrima el perro.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.