Quien buen norte tiene, seguro va y seguro viene.
Quien crea que su propia vida y la de sus semejantes está privada de significado no es sólo infeliz, sino que apenas es capaz de vivir.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Quién lo diría, los débiles de veras nunca se rinden
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Quien no amó nunca, no ha vivido jamás.
Quien no ha llegado lejos nunca, que espere, que el tiempo se lo dará todo.
Quien no sienta amor, deberá aprender a adular o no saldrá nunca a flote.
Quien nunca haya cometido un error, nunca ha intentado algo nuevo.
Quien vive temeroso, nunca será libre.
Quienes comparten nuestra niñez, nunca parecen crecer.
Reflexionar con calma antes de adoptar ninguna determinación, no cansarse nunca de obrar el bien, y tratar cada asunto según convenga.
Resígnate a no haber podido hacer una cosa, más nunca a no haberlo intentado, si vale la pena de intentarlo.
Resulta una gran verdad que el destino es una ley cuyo significado se nos escapa, porque nos faltan una inmensidad de datos.
Sacar provecho de un buen consejo exige más sabiduría que darlo.
Se agradecido por lo que tienes; acabarás teniendo más. Si te concentras en lo que no tienes, nunca tendrás lo suficiente.
Sé bueno a causa de tu energía; nunca seas bueno a causa de tu debilidad.
Se ha dicho que no podemos amar realmente a la persona de quien nunca nos reimos.
Sé hombre, nunca te acobardes.
Se puede ser un buen hombre y hacer malos versos.
Seis, ocho millones de espectadores. Estas son cifras con las que nunca pudo soñar ningún director teatral o novelista y menos aún Esquilo, Sófocles o Eurípides.
Señores jueces, quiero utilizar una frase que pertenece ya a todo el pueblo argentino: nunca más.
Ser pobre y parecerlo es el método más seguro para nunca levantar cabeza.
Ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino no decir nunca lo contrario de lo que se piensa.
Si confieres un beneficio, nunca lo recuerdes; si lo recibes, nunca lo olvides.