No hay mejor amor que el que nunca ha sido. Los romances que alcanzan a completarse conducen inevitablemente al desengaño, al encono o a la paciencia; los amores incompletos son siempre capullo, son siempre pasión
No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió.
No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
No importa lo elocuente que ladre un perro; nunca podrá decirte que sus padres fueron pobres pero honestos.
No inclines nunca la cabeza, tenla siempre erguida. Mira al mundo directamente a la cara.
No le des nunca consejos al que te pida dinero.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.
No nos hagáis beber, ¡oh!, no, esas aguas minerales, benditas o lustrales, sino buen vino, ¡por lo que más queráis!.
No olvidemos jamás que lo bueno no se alcanza nunca sino por medio de lo mejor.
No olvidemos nunca que el terrorismo es, en el fondo, en su naturaleza maligna, una guerra psicológica.
No olvides nunca formular tu deseo. Creo que no se cumplen, pero hay deseos a largo plazo que duran toda la vida, de modo que no podía esperarse su cumplimiento.
No olvides nunca que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos.
No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
No podemos temer nunca cuando tenemos una madre poderosa y amante que vela por nosotros.
No puede ser bueno aquél que nunca ha amado.
No rías nunca de las lagrimas de un niño. Todos los dolores son iguales.
No robes: de esta manera no tendrás nunca suerte en los negocios. Haz trampas.
No sabré hacerlo, no ha producido jamás buen resultado. Probaré a hacerlo, ha obrado casi siempre maravillas. Lo haré, ha conseguido milagros.
No se tome la vida demasiado en serio; nunca saldrá usted vivo de ella.
No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo.
No tengo nada porque no lo tengo. Nunca creí que él fuese todo para mí y que, despegada de él, fuese un montón de basura
No vivimos nunca, sino que esperamos vivir; y disponiéndonos siempre a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca.
No, no aparta a dos almas amadoras adverso caso ni crüel porfía: nunca mengua el amor ni se desvía, y es uno y sin mudanza a todas horas.