Quién tuviera el poder, de lograr detener, al amor que se va, se va.
Quien va de fuego en fuego, muere de frío.
Quien vive como yo no muere: se acaba, se marchita, se desvegeta. El sitio donde estuvo sigue sin él estar allí, la calle por donde caminaba sigue sin que él sea visto en ella, la casa que habitaba es habitada por no él.
Quien vive con más desahogo no es el que tiene más, sino el que administra bien lo mucho o poco que tiene.
Quien vive de prisa no vive de veras.
Quien vive en armonía no teme la soledad.
Quien vive entre los deleites y los vicios ha de expiarlos luego con la humillación y la miseria.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Quien vive sin pensar, no puede decir que vive.
Quien vive temeroso, nunca será libre.
Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro.
Rara vez se equivoca quien piensa de las mujeres lo peor que puede.
Realmente no estoy tan solo, ¿quién te dijo que te fuiste?, si uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan. Y a ti se te extraña tanto.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Reprende al amigo en secreto y alábalo en público.
Resulta una gran verdad que el destino es una ley cuyo significado se nos escapa, porque nos faltan una inmensidad de datos.
Sabio es solamente quien permanece amo de sí mismo.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Se expone a daños quien se gobierna por el consejo de los jóvenes.
Se ha dicho que no podemos amar realmente a la persona de quien nunca nos reimos.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Se que hay pobres con dinero, ricos que duermen en el suelo. Se que hay quien sueña en un cajero, se que quiero, se quien soy... se que vendo y se que doy.
Se tiende a honrar a quien ha dedicado toda su vida a una única empresa, lo cual es justo, pero quien quema toda su vida en un fuego de artificio, que dura un instante, testimonia con mayor precisión y pureza los valores auténticos de la vida humana.
Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé; sus nombres son cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué.
Señor, quisiera saber quien fue el loco que inventó el beso.