Quien espera que los otros lo hagan feliz, no lo será jamás. Pero sí lo será quien procure hacer feliz a los otros.
Quien gobierna podrá contar siempre con la cobardía de los argentinos.
Quien ha dejado de agradar pierde el derecho de hacer reproches.
Quien ha nacido en nuestros días y retorna a los modos de la antigüedad es un estúpido y labra su propia desgracia.
Quien ha perdido la esperanza ha perdido también el miedo: tal significa la palabra "desesperado".
Quien ha sabido preservar su decoro sabe lo que vale el ajeno, y lo respeta.
Quien ha visto vaciarse todo, casi sabe de qué se llena todo.
Quien habla de cosas que no le atañen, escucha cosas que no le gustan.
Quien habla mal de mí a mis espaldas mi culo contempla.
Quien hace preguntas no es tonto.
Quien hace un paraíso de su pan, de su hambre hace un infierno.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Quien lleve a su infancia consigo, permanecerá joven para siempre.
Quién lo diría, los débiles de veras nunca se rinden
Quien lucha por el futuro ya lo vive en el presente.
Quien lucha, puede perder; quien no lucha, ya perdió.
Quién me diera, flor divina, ser la gota peregrina del ligero rocío matinal, que ha vivido un sólo instante acariciada y amante, entre la sonrisa loca de tu boca de coral!.
Quien me insulta siempre, no me ofende jamás.
Quien me tiene de un hilo no es fuerte; lo fuerte es el hilo.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Quien mucho ama no teme.
Quien muere de hambre, muere asesinado.
Quien nace mortal, camina hacia la muerte.
Quien no ama su trabajo, aunque trabaje todo el día es un desocupado.
Quien no amó nunca, no ha vivido jamás.