Demuestra ser un líder quien es capaz de percatarse de un problema antes que se convierta en crisis.
Desventurado el hombre que no tiene quien le amoneste cuando tiene necesidad de ello.
Ebrio placer es, para quien sufre, apartar la vista de su sufrimiento y perderse a sí mismo.
El amigo ha de ser corno la sangre, que acude luego a la herida sin esperar a que le llamen.