Con la libertad, las flores, los libros y la luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?.
Converso con el hombre que siempre va conmigo. Quién habla solo, espera hablar con Dios un día.
Cualquiera vale para enemigo, no así para amigo; pocos pueden hacer bien, y casi todos mal.
Cuando mi amigo está infeliz, voy a su encuentro; cuando está feliz , espero que me encuentre.
De lo que mis granaderos son capaces, solo lo sé yo, quien los iguale habrá quien los exceda no.