Quien no ha sido besado en una de esas lluviosas tardes parisinas, nunca ha sido besado.
A cualquier mujer le gustaría ser fiel. Lo difícil es hallar el hombre a quien serle fiel.
A las personas les interesa nuestro destino exterior; el interior, sólo a nuestro amigo.
A quien nos justifica nuestra desconfianza llamamos enemigo, ladrón de una esperanza.