Quien crea que su propia vida y la de sus semejantes está privada de significado no es sólo infeliz, sino que apenas es capaz de vivir.
Se ha llegado a decir que la más alta alabanza de Dios está en la negación del ateo, que encuentra la Creación lo bastante perfecta como para poder prescindir de un Creador.
Sí: soy un soñador. Porque un soñador es aquel que sólo encuentra su camino a la luz de la luna y cuyo castigo es ver el alba antes que el resto del mundo.
Sin esperanza se encuentra lo inesperado.
Un amigo es con quien se puede no hacer nada y disfrutar de ello.
Un creador es un hombre que en algo "perfectamente" conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobretodo, es un exagerado.
Un filósofo es un tipo que sube a una cumbre en busca del sol; encuentra niebla, desciende y explica el magnífico espectáculo que ha visto.
Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad.
Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira.
Un tonto siempre encuentra otro más tonto que le admire.
Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.
Una mente crédula encuentra el mayor deleite en creer cosas extrañas y, cuanto más extrañas son, más fácil le resulta creerlas; pero nunca toma en cuenta las que son más sencillas y posibles, porque todo el mundo puede creerlas.
Y si no das más, tan solo encuentra lo que hay en tus manos, piensa que dar amor nunca es en vano. Sigue adelante sin mirar atrás.
No es oro todo lo que reluce.
Ojo por ojo, diente por diente.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca vi.
A ave de paso, cañazo.
A barco nuevo, capitán viejo.
A bien obrar bien pagar.
A boda ni bautizo no vayas sin ser llamado.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
A buen adquiridor, buen expendedor.
A buen bocado, buen grito.
A buen capellán, mejor sacristán.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.