Hay una teoría infalible sobre la amistad: siempre hay que saber qué se puede esperar de cada amigo.
Haz lo que sea correcto, no lo sencillo ni lo popular, y verás como siempre te irá bien.
Jamás viajo sin mi diario. Siempre debería llevarse algo estupendo para leer en el tren.
La calidad nunca es un accidente; siempre es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia.
La calumnia siempre es sencilla y verosímil. Y en esto se diferencia muchas veces de la verdad.