Hay algo absolutamente tranquilizador sobre la televisión: lo peor está siempre por venir.
Hay poca gente lo bastante cuerda que prefiera la censura provechosa a la alabanza traidora.
Hay siempre un poco de locura en el amor. Más también hay siempre un poco de razón en la locura.
Hay un tren que va directo al centro del amor, y se cae siempre al mar y te ahoga el dolor