En la sociedad, el hombre sensato es el primero que cede siempre. Por eso, los más sabios son dirigidos por los más necios y extravagantes.
En la venganza el más débil es siempre más feroz.
En las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte.
En política siempre debemos optar entre dos males.
En política siempre se corre el riesgo de pertenecer a las mayorías.
En política, un absurdo no siempre es un obstáculo.
En su rostro advertí realmente aquella niebla que suele subir siempre mientras dura la sensación de placer que produce el creerse por encima de otros.
En toda historia de amor siempre hay algo que nos acerca a la eternidad y a la esencia de la vida, porque las historias de amor encierran en sí todos los secretos del mundo.
En toda relacion erotica, los amantes intuyen siempre la verdad, y sin embargo se empecinan en creerse todas las mentiras.
En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación.
En todos los caminos, siempre hay un desvío para ir a la felicidad.
Enfrentarse, siempre enfrentarse, es el modo de resolver el problema. ¡Enfrentarse a él!.
Entre dos amantes, la prueba de que uno ama demasiado dispensa para siempre, a quien la recibe, de amar lo suficiente.
Entre dos soluciones, opta siempre por la más generosa.
Entre mi mujer y yo, siempre hay una cremallera que se atora.
Entrometerse en el desatino del hombre es siempre una faena muy ingrata.
Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados
Es cosa admirable que todos los grandes hombres tengan siempre alguna ventolera, algún granito de locura mezclado con su ciencia.
Es curioso este juego del matrimonio. La mujer tiene siempre las mejores cartas y siempre pierde la partida.
Es muy grave el olvido de la historia o su deformación, porque la realidad siempre se venga del que no cuenta con ella.
Es necesario diferenciar las cosas: lo que siempre existe sin haber nacido, y lo que siempre está comenzando sin jamás llegar a ser.
Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción.
Es necesario siempre esperar cuando se esta desesperado, y dudar cuando se espera.
Es nuestro deseo siempre peregrino en las cosas de esta vida, y así con vana solicitud anda de unas en otras sin saber hallar patria ni descanso.
Es suficiente agregarle la palabra "militar" para que una palabra con significado lo pierda. Así, la justicia militar no es justicia, la música militar no es música.