Nadie logra mentir, nadie logra ocultar nada cuando mira directo a los ojos.
Nadie me separara de los principios que adopté cuando me decidí a buscar la libertad de la patria amada, y como éste solo es mi objeto, no las glorias, no los honores, no los empleos, no los intereses, estoy cierto de que seré constante en seguirlos.
Nadie puede ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar.
Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean.
Nadie se da cuenta de que hay alguna gente que gasta excesiva energía simplemente para parecer normal.
Nadie y todos somos la patria.
Necesaria es la experiencia para saber cualquier cosa.
Necesarios son nuevos favores de la fortuna para conservar la felicidad.
Necesitamos la esperanza para que nuestra alegría sea perfecta.
Necesitamos pocas palabras para expresar lo esencial; necesitamos todas las palabras para hacerlo real.
Necesitamos tiempo para soñar, tiempo para recordar y tiempo para alcanzar el infinito. Tiempo para ser.
Necesitas un gran ego para ser un artista.
Ni la ausencia ni el tiempo son nada cuando se ama.
Ni la sociedad, ni el hombre, ni ninguna otra cosa deben sobrepasar para ser buena los límites establecidos por la naturaleza.
Ni la vida, ni la libertad, ni la propiedad de ningún hombre está a salvo cuando el legislativo está reunido.
Ni los demonios ni los dioses existen, son todos productos de las actividades síquicas del hombre.
Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar ahí.
Ni te imaginas cuanta gente te rodea cuando crees estar solo con la mujer a la que amas. Os acompañan muchos hombres de los que no sabes nada, sus amantes pasados, y muchos de los que ni siquiera ella sabe nada, sus amantes futuros.
Ningún bribon es tan estupido que no halle motivos para sus bajezas.
Ningún día es demasiado largo para el que trabaja.
Ningún ejército puede detener la fuerza de una idea cuando llega a tiempo.
Ningún general asedia al adversario con tanta maestría, como esta flor amarilla. Todos los años toma febrero por asalto, instaura la floración total de la primavera y se retira sin ruido por las rutas de marzo.
Ningún hombre aceptará un consejo, pero todos aceptarán dinero. De donde se deduce que el dinero vale más que el consejo.
Ningún hombre es lo bastante bueno para gobernar a otro sin su consentimiento.
Ningún hombre es tan tonto para desear la guerra y no la paz; pues en la paz, los hijos llevan a sus padres a la tumba, y en la guerra son los padres quienes llevan a sus hijos a la tumba.