Llenáronse de regocijo los pechos porque se llenaron las tazas de generosos vinos que, cuando se trasiegan por la mar, de un cabo a otro, no hay néctar que se les iguale.
Lleno estaba el mundo de amigos cuando aún mi cielo era hermoso. Al caer ahora la niebla los ha borrado a todos.
Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga.
Llevo en mi mundo que florece todos los mundos que han fracasado.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Lo bueno necesita aportar pruebas; lo bello no. El mejor cosmético para la belleza es la felicidad.
Lo difícil no es estar con los amigos cuando tienen razón, sino cuando se equivocan.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Lo llamaron científico, estadista y pensador. Pero nunca fue tan feliz como cuando lo llamaron "Bichi".
Lo malo de hacer sugerencias inteligentes es que te elijan para realizarlas
Lo malo de hacer sugerencias inteligentes es que uno corre el riesgo de que se le asigne para llevarlas a cabo.
Lo malo de los que se creen en posesión de la verdad es que cuando tienen que demostrarlo no aciertan ni una.
Lo malo de ser puntual es que llega uno a un lugar y no hay nadie allí para apreciarlo.
Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.
Lo malo es que las máximas se escriben para los demás y raramente para sí mismo.
Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no.
Lo mejor de los grandes poetas de todos los países, no consiste en lo nacional que haya en ellos, sino en lo universal.
Lo mejor que dos amantes pueden llegar a ser el uno para el otro con el paso del tiempo: sucedáneos de sus sueños o símbolos de sus anhelos.
Lo peor de la pasión es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos.
Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude.
Lo que defiende a las mujeres es que piensan que todos los hombres son iguales, mientras que lo que pierde a los hombres es que piensan que todas las mujeres son diferentes.
Lo que es la piedra para el escultor es el tiempo para el músico. Cada vez que se levanta para tocar, el músico se enfrenta con su pedazo de tiempo sin esculpir. Sobre este vacío aparentemente sin contornos tiende, quizás, un arco de violín, que es una herramienta para tallar o dar forma al tiempo. . . O, digamos, para descubrir o liberar las formas latentes en ese momento único del tiempo.
Lo que ha sido creído por todos siempre y en todas partes, tiene todas las posibilidades de ser falso.
Lo que heredaste de tus padres, conquístalo para poseerlo.
Lo que más me inquieta es que en España todos se preguntan: ¿qué va a pasar? Casi nadie se pregunta: ¿qué vamos a hacer?